Mostrando entradas con la etiqueta Música Vocal. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Música Vocal. Mostrar todas las entradas

viernes, 28 de mayo de 2021

Ernesto Halftter. Nocturno y Serenata de Don Quijote a la enamorada Altisidora.

 

Ernesto Halffter. Nocturno y Serenata de Don Quijote a la enamorada Altisidora.

Cronológicamente, es la última aproximación de Ernesto Halffter al tema cervantino. Se trata de un encargo de Juventudes Musicales de Alcalá de Henares, para las X Jornadas Musicales Cervantinas, que se estrenó en la Capilla de San Ildefonso, de la Universidad alcalaína, el 15 de octubre de 1981, por la Orquesta de Cámara Española, dirigida por el compositor.  Intervinieron en papeles principales Antonio Blancas, Paloma Pérez Íñigo, María Aragón y Mabel Perelstein.

 

Según las distintas fuentes se trata de una obra de la que hay versiones para coro solo, para coro, para coro mixto y orquesta, o para barítono, coro femenino y orquesta. Dura unos 9 minutos. J.P.M.

Rodolfo Halffter. Tres epitafios, Op. 17

 

Obra para coro mixto a capella, a cuatro voces[1], de extrema sobriedad, como corresponde a un epitafio. Está distribuido en los siguientes movimientos:

 ·       “Epitafio para la sepultura de Don Quijote”, que alterna pasajes imitativos y homofónicos. Recuerda a un antiguo romance castellano.

·       “Epitafio para la sepultura de Dulcinea”, con un solo destacado en la sección central.

·       “Epitafio para la sepultura de Sancho Panza”, ejercicio de contrapunto y cierto sabor popular.

Carlos José Costas, redactor de las notas al programa de la IX Semana de Polifonía y Órgano, celebrada en Ávila (10-16 julio 1978), escribe. "Son tres los Epitafios para coro a capella que estrena Rodolfo Halffter en Washington en 1958[2]. Es obra, por tanto. del "Halffter de América", definido así por Adolfo Salazar, para separar su etapa inicial en España. Y aunque para la fecha de su estreno el compositor ya se había adentrado en el mundo de la música serial, mantiene en esa obra su trayectoria anterior, vinculada a Falla, con el que coincide en la preocupación e interés por los temas cervantinos".

El primero de estos epitafios fue escrito en 1947, por encargo de la Editorial Mexicana de Música y la revista Nuestra Música, y dado a conocer el 27 de octubre del mismo año en el Palacio de Bellas Artes, de México, interpretado por el Coro de Madrigalistas, bajo la dirección de Luis Sandi. El estreno de todo el conjunto lo llevaron a cabo los mismos intérpretes en el mismo lugar, el 27 de julio de 1954.  Duran algo más de seis minutos. J.P.M.

 



[1] La partitura incluye piano, aunque se indica que es sólo para los ensayos.

[2] Parece que esta fecha no corresponde, exactamente, a la del estreno,

sábado, 9 de mayo de 2020

José Báguena Soler. Mística primavera.


Compositor y musicólogo español (Valencia, 1908–1995). Estudió piano con José y Amparo Iturbi, de los que era primo. Concluyó la carrera de Profesor Mercantil, y aunque no llegó a ejercerla le sirvió para ingresar en la Diputación Provincial de Valencia. Podemos decir que en la música comenzó como amateur, pero a partir de su matrimonio con María Esperanza Gil, en 1940, dedicó a la música todo el tiempo de que disponía. Dirigió y colaboró con el Instituto de Musicología de Valencia y fue catedrático de composición del Conservatorio de esa ciudad. Perteneció también a la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos. Su producción comprende música orquestal, obras para coro y composiciones para distintos instrumentos: arpa, flauta, guitarra, piano…

La obra que nos interesa data de 1959, es el último de sus Cuatro lieder con acompañamiento de orquesta. En aire “moderato” utiliza un poema de Cervantes (“El cristalino cielo de nueva luz”), y requiere una orquesta formada por flauta, oboe, fagot, dos trompetas, dos trompas y cuerda. Por otra parte, esta misma canción aparece en la obra titulada Lieder, para canto y piano, que añade dos lieder más.

El resto de las canciones llevan textos de Pedro de Betencourt, Ágata Guzmán (dos) y Gustavo Adolfo Bécquer (dos).

Los Cuatro lieder, en su versión orquestal, se escucharon el 25 de abril de 1979 en las VIII Jornadas Musicales Cervantinas, de Alcalá de Henares, en interpretación de Julián Molina, tenor, acompañado por la Orquesta Filarmónica de Madrid, dirigida por Isidoro García Polo.
Refer.: Part. FJM.
José Prieto Marugán.